Sostenibilidad

Cobertura

Cobertura de los diversos ramos de la industria del seguro.

De acuerdo con cifras expuestas en el reporte de inclusión financiera 2012 de la Superintendencia Financiera de Colombia y la Banca de las Oportunidades, entre 2010 y 2012 el número de asegurados en el segmento de seguros personales aumentó un 41.4% (8.2 millones de asegurados) y en el segmento de daños y propiedad en un 52% (5 millones de asegurados).

Microseguros

Con el ánimo de ayudar a las personas con menos ingresos a administrar sus riesgos y proteger su patrimonio, las compañías aseguradoras ofrecen en el mercado los microseguros. Gracias a estos, las personas pueden transferir sus riesgos a una aseguradora y garantizar que ante un imprevisto como la muerte de un miembro del hogar, una inundación o una invalidez puedan reponerse del daño o la pérdida, evitando así sobre endeudarse, gastar sus ahorros o ingresos, disminuir el consumo o retirar a sus hijos de la escuela, aspectos que hacen más difícil superar las trampas de la pobreza. Los microseguros se caracterizan por ser comprensibles y novedosos en su diseño y en los canales de distribución, pues garantizan el fácil acceso a estos por parte de las personas con menos ingresos. Asimismo, deben prever la capacidad de pago de las personas, usar nuevas tecnologías, crear valor en el cliente, ser rentables y asegurar un canal eficiente para el recaudo de las primas.

Seguro Agropecuario

Con el ánimo de ofrecer protección para el campo y así evitar que ante un riesgo, generalmente de origen climático, los productores vean afectada su capacidad productiva, generación de ingresos y no puedan garantizar la continuidad de su actividad económica, las compañías ofrecen seguros agropecuarios. Estos amparan al productor agropecuario frente a los riesgos propios de su actividad económica, tales como sequías, heladas e inundaciones, entre otros, que afectan el rendimiento de los cultivos o producen daños a plantas o animales, generando pérdidas económicas que son compensadas por el seguro.

Estos seguros también son adquiridos o estimulados por los Estados con el ánimo de transferir el riesgo de manera eficiente, reducir el impacto fiscal que conlleva la atención expost de un evento catastrófico en la agricultura, suavizar el consumo de los productores, evitar un deterioro en la capacidad productiva del país que ponga en riesgo la oferta de alimentos y el crecimiento, y contener la presión sobre el precio de los mismos.